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ENERO PEREZOSO
El arranque de año fue difícil para la mayoría de comerciantes pero las cosas mejoraron en la segunda quincena de enero. Así se desprende de los reportes de los empresarios que diligencian nuestra encuesta mensual. Las razones de este comportamiento se encuentran en el hecho de que enero del año pasado estuvo bastante aceptable por lo que la comparación no favorece al enero de este año. También, porque el generoso reajuste en el salario mínimo se reflejó el 15 de enero para los asalariados formales del sector privado que devengan esa asignación y ello generó una leve aceleración en las compras. El 36% de los consultados afirmó que sus ventas, expresadas en volumen, aumentaron frente a las de igual mes del 18, en tanto que para el 19% disminuyeron. Las expectativas se mantuvieron estables.  Obtuvimos información de almacenes tipo “cash & carry” o hiperbodegas, que corresponde a grandes establecimientos especializados en surtir a tenderos, restaurantes y similares y tanto la temporada de fin de año como enero estuvieron muy movidos. Este formato es una especie de  “Corabastos de la esquina” y ha adquirido gran relevancia como canal que surte a la tienda de barrio. Dos actividades mostraron especial dinamismo: el de ropa y calzado y el de bebidas. El primero, claramente influenciado por las vacaciones y por el regreso a clases. Hubo buena venta de prendas como los vestidos de baño y ropa de verano, así como también las bebidas refrescantes y la cerveza. La aplicación del llamado impuesto “plurifásico” al parecer en enero no hizo mella en las ventas de gaseosas y cervezas. En cambio, los despachos de vino a restaurantes y hoteles han disminuido, por razones que explicamos más adelante.