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Y AHORA, ¿QUIÉN PODRÁ AYUDARNOS?
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Lunes, Febrero 1, 2016 - 8:00am

Todos hemos tenido, alguna vez, un mal día. Ese en el que se uno se levanta con el pie izquierdo, si es diestro; o derecho, si es zurdo.

Para dar un ejemplo conciso de un día como esos, imagínese el siguiente escenario: justo en la mitad de su ducha matutina, el agua deja de fluir. Consternado y cubierto de jabón, sale del baño para investigar el porqué del problema.

Tras una inspección rápida, descubre que el responsable es un tubo roto, por lo que decide salir de su casa para cerrar el registro.

Desafortunadamente, una vez puestos los dos pies afuera, escucha con terror cómo una ligera corriente de aire cierra la puerta que acaba de cruzar.

Durante unos microsegundos hace un inventario mental de las posesiones que trae encima, sólo para darse cuenta de que lo único que tiene es una toalla que cubre parcialmente su cuerpo y un peinado desordenado a causa de un champú casi seco. Resignado, resuelve que, con la dignidad al otro lado de la puerta, no tiene otra opción sino timbrarle a su vecino para pedir ayuda.

Si esta curiosa situación hubiera ocurrido hace diez años, lo más probable es que su vecino, luego de asimilar su extraña presentación personal, le hubiera prestado el teléfono y la indispensable guía telefónica, con la cual podría llamar al cerrajero y al plomero.

Sin embargo, hoy en día el voluminoso compendio de papel está dando paso a nuevas tecnologías. En Chile, por ejemplo, se creó una comunidad online en donde se ofrecen más de 200 categorías de servicios, que van desde electricistas hasta “niñeros de mascotas”.

La ventaja de esta comunidad, es que sus anuncios “básicos” son gratuitos, permitiendo que las Pymes que no cuentan con un gran excedente de recursos, tengan un espacio para darse a conocer. Esto facilita el encuentro entre clientes y empresarios. Además, dentro de la misma plataforma se cuenta con la posibilidad de calificar el servicio una vez se ha terminado el trabajo, creando una especie de voz a voz de antaño.

Ahora bien, el avance no sólo se está dando en el país austral. España también ha ido avanzando en el tema y en Colombia ya se están dando los primeros pasos hacia el mundo virtual. En nuestro país ya existen empresas que ofrecen servicios de limpieza, reparación del hogar, y hasta mercados a domicilio.

No cabe duda de que el boom de las aplicaciones móviles está cambiando la forma en la que interactúan los clientes con los prestadores de servicios, generando beneficios para ambos. Como se dijo antes, el cambio ha sido tal, que las nuevas tecnologías están relegando los tradicionales directorios telefónicos a curiosas antigüedades. Las otrora indispensables  “páginas amarillas” impresas ya son una cosa del pasado. Incluso la publicidad en radio y televisión puede verse menguada con la aparición de estas nuevas alternativas.

Ah, eso sí, si en algún momento llega a experimentar algo similar a lo narrado al inicio, ojalá lleve consigo su celular, porque pese a que la tecnología avanza y nuevas aplicaciones se desarrollan, ninguna será capaz de hacerle olvidar la vergüenza. Todos hemos tenido, alguna vez, un mal día. Ese en el que se uno se levanta con el pie izquierdo, si es diestro; o derecho, si es zurdo.

Para dar un ejemplo conciso de un día como esos, imagínese el siguiente escenario: justo en la mitad de su ducha matutina, el agua deja de fluir. Consternado y cubierto de jabón, sale del baño para  investigar el porqué del problema.

Tras una inspección rápida, descubre que el responsable es un tubo roto, por lo que decide salir de su casa para cerrar el registro.

Desafortunadamente, una vez puestos los dos pies afuera, escucha con terror cómo una ligera corriente de aire cierra la puerta que acaba de cruzar.

Durante unos microsegundos hace un inventario mental de las posesiones que trae encima, sólo para darse cuenta de que lo único que tiene es una toalla que cubre parcialmente su cuerpo y un peinado desordenado a causa de un champú casi seco. Resignado, resuelve que, con la dignidad al otro lado de la puerta, no tiene otra opción sino timbrarle a su vecino para pedir ayuda.

Si esta curiosa situación hubiera ocurrido hace diez años, lo más probable es que su vecino, luego de asimilar su extraña presentación personal, le hubiera prestado el teléfono y la indispensable guía telefónica, con la cual podría llamar al cerrajero y al plomero.

Sin embargo, hoy en día el voluminoso compendio de papel está dando paso a nuevas tecnologías. En Chile, por ejemplo, se creó una comunidad online en donde se ofrecen más de 200 categorías de servicios, que van desde electricistas hasta “niñeros de mascotas”.

 

La ventaja de esta comunidad, es que sus anuncios “básicos” son gratuitos, permitiendo que las Pymes que no cuentan con un gran excedente de recursos, tengan un espacio para darse a conocer. Esto facilita el encuentro entre clientes y empresarios. Además, dentro de la misma plataforma se cuenta con la posibilidad de calificar el servicio una vez se ha terminado el trabajo, creando una especie de voz a voz de antaño.

Ahora bien, el avance no sólo se está dando en el país austral. España también ha ido avanzando en el tema y en Colombia ya se están dando los primeros pasos hacia el mundo virtual. En nuestro país ya existen empresas que ofrecen servicios de limpieza, reparación del hogar, y hasta mercados a domicilio.

No cabe duda de que el boom de las aplicaciones móviles está cambiando la forma en la que interactúan los clientes con los prestadores de servicios, generando beneficios para ambos. Como se dijo antes, el cambio ha sido tal, que las nuevas tecnologías están relegando los tradicionales directorios telefónicos a curiosas antigüedades. Las otrora indispensables  “páginas amarillas” impresas ya son una cosa del pasado. Incluso la publicidad en radio y televisión puede verse menguada con la aparición de estas nuevas alternativas.

Ah, eso sí, si en algún momento llega a experimentar algo similar a lo narrado al inicio, ojalá lleve consigo su celular, porque pese a que la tecnología avanza y nuevas aplicaciones se desarrollan, ninguna será capaz de hacerle olvidar la vergüenza.